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lunes, agosto 13, 2007

El "Amperaje" de una batería


A la cantidad de energía que puede almacenar una batería, se le conoce con el nombre de capacidad. Algunos le llaman el amperaje. Capacidad o amperaje es, en otras palabras, la cantidad de electricidad que tiene una batería totalmente cargada.

La capacidad se mide en Amperios-hora (A-h). El conocimiento de los A-h de una batería, nos permite seleccionar el modelo adecuado para una determinada instalación. Por ejemplo, si tenemos un vehículo al cual se le han ido adicionando accesorios eléctricos, es aconsejable elegir una batería de mayor capacidad a la que originalmente tenía el vehículo 

"La capacidad, es la cantidad de energía, que puede almacenar una batería" 

En nuestro medio y para aplicaciones automotrices, se usa el criterio de placas por celda para referirse a la capacidad de una batería. Por ejemplo, la práctica aconseja, que es mejor instalar una batería de 13 placas, en vez de una de 11, porque una de 13, tiene más amperaje que una de 11. Sin embargo, lo anterior no siempre es totalmente cierto. 

Para el caso de una batería que “alimenta” un equipo electrónico, la capacidad define el tiempo durante el cual el equipo funcionará bien. Este tiempo, recibe el nombre de: autonomía. Por ejemplo, si una luz de emergencia, tiene una batería de 12 voltios y 7 A-h, logra una autonomía mayor a los 90 minutos. Con una batería de 12 voltios y 9 A-h, se conseguirá una autonomía mayor. 

La capacidad de una batería depende de la velocidad con la cuál entrega su energía. Veamos el siguiente ejemplo: supongamos una batería nueva y totalmente cargada, que se instala en un auto. Se procede a encender el auto digamos unas diez veces seguidas. Al intentar el onceavo arranque, éste no se produce. La conclusión lógica es que la batería se descargó, es decir, entregó toda su energía. Sin embargo, si retiramos esa misma batería y le conectamos un televisor, lograremos su funcionamiento sin ningún inconveniente. Quiere decir, que la batería, todavía tiene energía.   

La razón es: al encender el motor de un auto, la batería entrega alto amperaje, en un periodo corto. En cambio con el equipo TV, la batería entrega bajo amperaje, en un periodo prolongado.

"La capacidad, varía según la forma en que se extraiga la energía. Si la corriente es muy alta, la capacidad disminuye. Si la corriente es pequeña, la capacidad crece". 

Por ello, se hizo necesario definir un estándar para medir la capacidad. El mismo recibe el nombre de ratio, que es el tiempo especificado para medir los Amperios-hora de una batería. Existen diversos ratios: 

-20 horas, para batería de uso automotriz. 
-20 horas, para batería de uso estacionario. Se emplean también los ratios de 10 horas, 5 horas etc. 
-10 horas, para batería de uso en motocicletas. 
-100 horas, para baterías en uso solar fotovoltaíco. 
-Watts por celda, para baterías en equipos UPS. 

Veamos el caso de la batería marca GasTon modelo GT12-18HR

 

Capacidad: 
20.4 A-h a 20 horas rate.
20 A-h a 10 horas rate.
17 A-h a 5 horas rate. 
13 A-h a 1 hora rate. 
75 watts por celda a 15 minutos.   

Saludos amigos lectores, espero sus comentarios.

viernes, agosto 10, 2007

Plan Lector

 
Hola amigos de energicentro...nuevamente, me tomo una licencia y acometeré un post sobre la lectura. Siento la necesidad de recargar la batería que llevo denro y este deseo o comparto con Ustedes. Así que aquí va, mi parte de plan lector.

Yo soy "buscador" de libros, aunque debo confesar, que ellos la mas de las veces, me salen al encuentro. En esta aventura de búsqueda, cuento con la complicidad y ayuda de los libreros de Jr. Quilca: Jesús y el Amigo Lito. También con los compañeros de Amazonas y de mi caserito: Don Humberto.

Les transcribo (o será mejor decir: les transdigito) un artículo aparecido en El Domical de El Comercio, edición del 6 de agosto del 2000.



(Tomado de Bitácora de un Bibliotecario)



EL “GORDO” PADILLA
Autor: Víctor Coral


Todos los que tenemos pasión por los libros viejos nos hemos topado alguna vez con un personaje que parece salido de los dipsodas que la imaginación portentosa de Rabelais nos regaló: el gordo Padilla.

Padilla solía vender sus libros de segunda mano en Jesús María. De día a la espalda del Ministerio de Trabajo, en un puesto enorme y desordenado como él; de noche, en un remate en las inmediaciones del mercado del mismo distrito. Allí, en el puesto del gordo Padilla, compré algunos de mis mejores libros, entre fines de los ochenta y fines de los noventa. Debo a tal personaje auténticas joyas literarias, ediciones príncipe, y uno que otro catálogo de pinturas que jamás hubiera conseguido en otro lugar y a esos precios. Explicaré por qué. 

El gordo Padilla bebía de mañana. El gordo Padilla bebía por las tardes. El gordo, por las noches, a merced ya de Baco bramaba imprecaciones contra Dios, contra el mundo, contra la usura, contra sí mismo y –felizmente para sus clientes–, de rato en rato soltaba precios increíbles por sus libros: Malcolm Lowry, Bajo el volcán: 8 soles; Mito y epopeya, de George Dumezil: 15 soles; Los sonámbulos, Hermann Broch: 7 soles; César Moro, Poesía Completa: 8 soles; El Quijote, edición facsimilar en dos tomos: 18 soles; Luis Hernández, Poesía Completa: 10 soles. El gordo era (es), muy generoso, o la locura, esa vieja sinuosa y obsesiva, flirteaba descaradamente con él. 

Yo creo que ambas cosas son ciertas. Había que ver como regalaba libros a los niños de la calle y los invitaba a almorzar; y, por otro lado, con que suma incongruencia a veces quitaba el libro que acababa de vender a un cliente, para dárselo a otro, sin mediar explicación alguna.

Lamentablemente desde hace buen tiempo el puesto del gordo no está más. Algunos integrantes de esa comunidad implícita de “buceadores de libros” que hay en Lima (Marcel, Pepe Medina, Rivera, el “loco” Salazar, entre otros), afirman haberlo visto a la salida de la Filmoteca, muy de noche. Otros juran haberle comprado libros en no sé que calle de Independencia. Lo último que escuché de él es que aparecía esporádicamente en el mercado de Magdalena, bien vestido, limpio y cosas veredes, Sancho ¡sobrio! Yo no sé. En este país de “bolas” y chismes no todo se puede creer.
Mejor quedémonos con una conocida anécdota que habla de la extraña nobleza de nuestro personaje: una mañana de verano, Padilla terminaba de colocar sus libros sobre la mesa cuando apareció una chica cimbreante y voluptuosa, preguntando por un insulso libro de “autoayuda”. Casi inmediatamente nunca faltan, apareció un marchante ocasional que empezó a “afanar” a la cliente delante del gordo, con desparpajo supino. 

Padilla, al ver que la muchacha se incomodaba con el hecho, cogió un libro de tapas rojas, arrancó una de ellas y, sosteniéndola en el aire con indignación, soltó un silbido como de pito de referí, y luego exclamó: Tarjeta roja; expulsado el “jugador”. El flirtero ocasional, sorprendido y avergonzado, no tuvo más remedio que dar media vuelta y retirarse, mientras el librero y la mujer se mataban de la risa intercambiando miradas de connivencia. Éste es el gordo Padilla, vendedor de libros.

miércoles, agosto 08, 2007

CARGA DE BATERÍAS

 
La mejor acción para prolongar la vida útil de una batería, es la práctica de una adecuada recarga. El uso cotidiano, nos dice que existen dos métodos de carga:

  • Carga rápida
  • Carga lenta


(Tomado de zmarg.org)

Decir “Carga Rápida” o “Carga lenta” es bastante relativo. Lo rápido o lento dependerá del tamaño de batería a recargar. Por ejemplo, para una de 12 voltios y 200 A-h, como la que usa un bus, una carga lenta es aquella que suministra a la batería una corriente de 15 amperios. Sin embargo, esa misma corriente, viene a ser una carga rápida para una batería de 35 A-h, como la que usa el auto TICO.

La carga rápida es nociva, pues provoca calor y eleva la temperatura al interior de la batería. Esto genera daños irreversibles. La carga rápida es, casi siempre, una recarga superficial.
La carga lenta permite que la batería recupere plenamente su capacidad y no provoca gasificación excesiva.

Regla práctica para la recarga
: iniciar la operación a una corriente en amperios equivalente a 1/10 de la capacidad. Ejemplo: para una batería de 75 A-h, iniciar con una corriente de 7 u 8 amperios. 


Existe también la regla práctica para placas por celda, ésta consiste en iniciar la recarga de la batería aplicándole una corriente de 1 amperio por cada placa positiva. Si tenemos una batería de 25 placas, entonces existen 12 placas positivas y 13 negativas. La corriente inicial de recarga será de 12 amperios.

Amigos lectores, estoy a la espera de su comentarios y/o preguntas.

Saludos, Carlos el baterillero.

martes, agosto 07, 2007

Autodescarga

Toda batería de plomo-ácido almacenada o sin uso, paulatinamente va perdiendo carga, éste es su comportamiento natural. La razón es que entre las placas y el electrolito, siempre están ocurriendo reacciones químicas, se use o no la batería. La auto-descarga se acelera si la batería está en ambientes con clima caluroso


Supongamos que instalamos una batería nueva y totalmente cargada en un vehículo. Probamos el arranque y éste se produce sin inconvenientes. Posteriormente, dejamos el vehículo estacionado y sin uso, digamos por unos cuatro meses. Es muy probable que transcurrido ese periodo y producida la necesidad de usar el vehículo, no logremos arrancar el motor. Lo que ocurrió es que la batería perdió carga, debido a que estuvo sin uso por mucho tiempo.

"El voltaje de una batería de plomo, totalmente cargada, es de 1250 a 12.95 voltios."

(Analogía de auto-descarga de batería. Tomado de ww.buchmann.ca)


La auto-descarga también es la responsable de que los equipos de emergencia no funcionen cuando se les requiere. Un típico ejemplo de lo anterior son los grupos electrógenos que usan baterías para el arranque. Como estos grupos funcionan en caso de que falte energía de la red pública, casi siempre están “parados”. La batería por tanto no trabaja y se auto-descarga. Luego de unos cuatro meses en ese estado, si se produjera un “apagón”, la batería puede llegar a ser inútil para arrancar el grupo.

Lo mismo ocurre para las baterías de las luces de emergencia. Éstas, la mayor parte del tiempo, están “paradas”. De no contar el equipo con un dispositivo de control de nivel de carga de la batería, ocurrirá que producido el apagón, no habrá luz de emergencia.

Para evitar lo anterior, los generadores y luces de emergencia, disponen de un sistema de recarga automática. Este dispositivo asegura la carga adecuada. Ni mucha que queme a la batería, ni poca que origine una carga insuficiente o sulfatación.

Si no se cuida la batería de los efectos de la auto-descarga, ésta puede dañarse irreversiblemente.

lunes, agosto 06, 2007

LA BATERÍA CARGADA

Tanto para aplicaciones automotrices, como de electrónica, las baterías de mayor uso son las de 12 voltios, pero:

¿Cuánto de voltaje debe tener una batería totalmente cargada?

Lo anterior es de vital importancia, ya que, una batería cargada garantiza un trabajo óptimo, tanto si se trata del encendido del motor de un auto, como del funcionamiento de un equipo de iluminación de emergencia. El voltaje óptimo de una batería 100% cargada, debe estar en el rango de 12.50 a 12.95 voltios. El voltaje depende también del tipo de batería y de la tecnología empleada para su manufactura. Por ejemplo, las baterías “Libre de Mantenimiento”, tienen un voltaje un poco mayor que las de tipo convencional.

(Batería con exceso de carga. Tomado de switchemode.com)


Una batería “vive” más, si se mantiene cargada, tanto si está instalada, como si se conserva almacenada. Al irse descargando una batería, sobre la superficie de las placas se va formando una sustancia llamada sulfato de plomo. Una recarga oportuna, remueve el sulfato y deja la batería nuevamente 100% apta para el servicio.

Si la batería se deja mucho tiempo en estado descargada, el sulfato se adhiere fuertemente y ya no puede removerse. La batería entonces pierde la capacidad de acumular energía y ya no es útil.

Si al medir el voltaje en los bornes de una batería obtenemos 12 voltios, esta batería no es apta para el servicio, ya que, está descargada y se requiere recargarla. Si la batería tiene un voltaje de mas de 13 voltios entonces está sobrecargada o “quemada”. Baterías con voltajes inferiores a 12 voltios, se dice que están “totalmente muertas” y requieren de una cuidadosa recarga a fin de ponerlas operativas.