¡Estamos en Diciembre 2014 y este BLOG está totalmente activo!

lunes, octubre 26, 2009

Pregunta de un Lector:


Tengo un Inversor-Cargador de 1000 VA, 24 VDC de Salida y 600 watts como máximo de carga. Necesito alimentar un motor de 250 watts a 220 voltios AC, durante 4 horas. Pregunta: ¿Que batería debo usar?

Esa fue la consulta de un lector. Aquí mi respuesta:

1) Para 4 horas, el motor consume: 250 x 4 = 1000 watts-hora.

2) Esos 1000 watts-hora, serán la energía que deben cubrir las baterías. Consideraremos un factor de eficiencia de 60% para las baterías. Por tanto los watts hora que deben entregar las baterías serán: 1.6 (1000) = 1600 watts -hora.

3) Las baterías se venden por su capacidad en A-h. Si multiplicamos la capacidad por el voltaje (que es 12 voltios, para una batería estándar), obtenemos watts-hora.

4) Sea una batería de 150 A-h. Multiplicamos el valor de capacidad por 12 voltios, obtenemos: 1800 watts-hora. Esta batería cumpliría el requerimiento.

5) Del punto anterior: se requieren de dos baterías conectadas en serie (para lograr los 24 voltios) de 150 A-h cada una.

6) ¿Que batería escoger?
Las más populares y más económicas son las automotrices. Si esta es su elección, aconsejo adquirir dos de 200 A-h (o 33 placas). Es decir excederse, para que las baterías trabajen reposadas y no se descarguen mas allá del 60%, ya que esto disminuirá su vida.

Pueden seleccionarse las de ciclo profundo, como las Trojan, pero en esta opción se fabrican de 6 voltios y 225 A-h: el modelo T-105. Si esta es su elección, será necesario adquirir cuatro baterías y conectarlas en serie para lograr 24 voltios.


Puede optarse también por las llamadas baterías de uso estacionario AGM. Algunos erróneamente las llaman GEL. Aquí escoger de 150 A-h o la mas cercana a ese valor por el lado de arriba (160 o 170).

Las baterías se deben seleccionar, no solo atendiendo a la carga y la autonomía, sino también a la vida que de ellas se espera. Antes de instalar las baterías, verifique que estén plenamente cargadas (voltaje igual o mayor a 12.50 voltios).

Saludos amigos. Espero esta data sea de utilidad.

Carlos el baterillero.

viernes, octubre 16, 2009

Las Musas

Hola amigos baterilleros y baterillerólogos y a quienes trabajan con baterías. Buen día también a todos aquellos, que por circunstancias de un buscador como GOOGLE, sin proponérselo llegaron hasta esta página.

Pongo título de personaje de mitología griega, un poco expresando que la pantalla del monitor, se me presenta como página en blanco. Como que las musas en ocasiones, a uno se le hacen rebeldes. Espero Clio, la inspiradora de la historia, Urania la de la astronomía, Talía de la comedia, o cualesquiera de sus otras seis compañeras, se alleguen por este blog.

Amigos, comparto con Ustedes la visión de un video El Vuelo de los Patos Libres, gracias a DANITOLKIEN8.

La música que acompaña al video es de Neil Diamond: I am I said. Hay quienes afirman que parte de esta letra hace alusión a Dios, por el verso I am o sea: "Yo Soy", el nombre con que Dios se identificó ante Moises en el Sinaí.

El título del video es de poesía: El Vuelo de los Patos Libres...son impresionantes las tomas...impresionante el aletear de las aves y la irrupción del geiser que cual gigantesca cúpula estalla en color.

Volviendo a la canción, parte de la letra dice: Nací en Nueva York, pero estoy aquí en Los Angeles y deseo volver. Emprenderé el camino...¿Escucharon Ustedes la historia de un sapo, que quiso ser rey?... y...¡fue rey!. Yo soy, dije y me quedo sintiéndome solo.

Saludos amigos...disculpen a este baterillero el atrevimiento de querer ser aprendiz de poeta.



viernes, octubre 09, 2009

Cielo Abierto

Revista Cultural, NÚMERO 1.

Hola amigos, estoy como de para en los temas baterilleriles. Ahora comparto con Ustedes, la visión de una revista: Cielo Abierto.

Cielo Abierto, era una revista cultural de: Ciencias, Literatura, Fotografía, Pintura etc. que se publicó en Lima, entre febrero de 1979 y junio de 1985. Fueron 32 números los publicados durante la existencia de esta revista.

En una oportunidad, compré en el local de libros viejos, ubicado en el jirón Camaná aquí en Lima, el No 7 de la revista. Traía este un artículo extenso sobre La Alquimía, escrito por Julio Ramón Ribeyro, además de una excelente semblanza sobre el pintor peruano Victor Humareda, escrito por el director de la revista: José Antonio Bravo.




(Portada de el Número 1 de la revista Cielo Abierto)

Me propuse como objetivo, lograr la colección completa de esta revista. Mes a mes, iba consiguiendo una nuevo edición. Al cabo de unos seis años, me enteré que de la publicación, existían 32 números. En el año 2004, logré completar la colección. Es impresionante la diversidad de la temática de esta revista. Que pena, que ya no se edite, y más pena todavía, que no haya publicación similar en nuestro días.

Iré posteando número a número esta publicación. Me gustaría saber también el parecer de los lectores.



(Fotografía que ilustra el artículo del Dr. Victor Latorre sobre: La Visión de Einstein.)

Cielo Abierto No 1 Lima, febrero de 1979
En este número:

Visión de Einstein, por Victor Latorre.
Nuevas Tierras, Viejos Dioses, por Luis Millones.
Predicción Sísmica por Fernando, por Oshiro Higa.
Poemas de Martín Adán.

Al final de la revista, hay una reseña sobre nuevas publicaciones.

Fragmento del editorial: Cielo abierto en nuestro caso, está significando la apertura de todas les expresiones culturales, desde las genralizaciones filosóficas hasta las aplicaciones tecnológicas recorriendo todo el espectro del conocimiento y de la creación (Ciencias Naturales, Matemáticas, Ciencias Humanas, Ciencias Sociales, Artes, Letras, Tecnología); asocia el reconocimiento peruano y del latinomaricano, y de vínculo con el pensmiento universal.

Tal es, en síntesis, la obra que emprende Cielo Abierto y que se hace realidad gracias al patrocinio de la Empresa Minera del Centro del Perú, CENTROMIN-PERU.

Saludos amigos.

sábado, octubre 03, 2009

Redoble por Rancas

Manuel Scorza

Hola Amigos...pues aquí nuevamente, con un post no baterilleril...tampoco de energía, pero si de ciencia...ciencia del entender, de conocer, de saber, de disfrutar.

Uno de los libros, de cuya lectura, guardo recuerdo es: Redoble Por Rancas, escrito por Manuel Scorza, novelista peruano, de la llamada generación del 60. El escribió una serie novelística, conocida como La Guerra Silenciosa, compuesta de cinco volúmenes o Cantares, como le llama el autor.




(Redoble Por Rancas, Plaza&Janés. Edición 1983, impreso en España)


Redoble por Rancas, es el primer cantar y la trama, transcurre en el departamento de Cerro de Pasco, localidad de Yanahuanca, ahora: Región Pasco.

Desde las primeras lineas, uno queda "enganchado" a la novela. Es de antología el relato primero, titulado: Donde el Zahorí Lector, Oirá Hablar de Cierta Celebérrima Moneda. Leí este texto en la escuela. Tiempo después, accedí al libro.

Al terminar la lectura del texto, decidí viajar a Cerro de Pasco...quería conocer los lugares que se describen en la novela...y para allá fui.

Nunca antes había estado en Pasco, lugar de mucho frio, ya que es una ciudad que está en el orden de los cuatro mil metros de altura. Ya en Cerro, el primer día, conocí el Bosque de Piedras de Huayllay, lugar donde abundan formaciónes petreas, de caprichosas siluetas: figuras de animales, construcciones ciclópeas y también de personas.

Por la tarde, juntamente con un amigo, decidí pasar a Yanahuanca, zona de quebrada, donde hace mucho calor. Es un valle estrecho, a orillas del rio Huallaga, que en la novela, recibe el nombre de Chaupihuarango. Lleguamos como a las cuatro de la tarde de un Sábado Santo. Nos instalamos en un hotel, donde para ir al segundo piso,  uno tenía que salir del edificio y subir por una escalera que estaba fuera del local...recordé el célebre Hotel El Mundial, construido por el albañil olvidadizo, el cual terminada su obra, se dio cuenta que faltaba la escalera que conectara al segundo piso, y quedó como única solución, construirla como agregado, pero fuera ya del hotel.



(Cotideanidad en Yanahunaca)


A eso de las seis, con el pueblo en silencio, vi aparecer a un señor, que llevaba una matraca de madera. Podría hasta decir, que era una campana de palo. Es que en Semana Santa, se está de duelo, antes de la Pascua de Resurrección. Este señor, corría por la plaza y por las calles aledañas. LLamaba con su tocar a que las personas salieran de sus casas. Finalmente, terminó frente al local de la iglesia, se arrodilló en las gradas y tocó una vez mas. En eso, se abrieron las puertas del templo...era el llamado para la misa de Vigilia Pascual. Que hermosa experiencia tuve ese día.

A la mañana siguiente, decidí ir con mi amigo hacía Tambochaca, zona donde hay unos baños termales: De Villo. Para llegar hasta allá, pasamos por Huarautambo. Esta era otra localidad, muy nombrada en Redoble Por Rancas...estaba cumplíéndose el propósito de mi visita. Recorría Yanahuanca, de la mano de Scorza.

Nos retrasamos y cuando volvimos al hotel, el bus ya había partido para Cerro...quedaba como único medio de transporte de ese Domingo de Pascua, viajar en un camioncito. Si mal no recuerdo, era uno modelo D300. Contratamos nuestro cupo y subimos. Me deleitaba viajando entre tumbos, observando el verdor del valle. Pasamos por Chinche y Chipipata, localidades que también aparecen en la novela.

El camioncito, comenzaba a subir la cuesta. Estábamos en una zona de calor y había que trepar hasta la cordillera, para llegar a Cerro. Por ser domingo, el camión, se constituyó en único medio de transporte. A cada avance, se iba incrementando el número de pasajeros que con sus bultos, ya superaban la capacidad del D300. La gente subía y seguía subiendo. Había quienes se ubicaron sobre la cabina, ya que la tolva, estaba repleta. Pero continuaban los pasajeros trepándose, y vi gente que se sentaba en la misma baranda del camión, con una pierna dentro de la tolva y la otra al aire...jamás viajé en movilidad tan llena.



(El D300, mostrando a sus pasajeros, como en "racimo")


Llegamos a la puna. Una pampa inmensa se extendía al frente del camioncito. De pronto, se desató una tormenta. Vi a lo lejos, como las ovejas que estaban pastando desperdigadas, se apelotonaron y se movían como un gigantesco ovillo. Comenzó a caer nieve. La pampa, se puso blanca como el algodón. El D300, hacía mas lento su avanzar. Rayos surcaban el cielo y el retumbar de los truenos, me hacían ya dudar de la bondad de mi viaje scorziano. Cesó la tormenta, quedó blanca la pampa, llena de nieve. Vi unas llamas que empezaron a saltar a medida que pasaba el camión. Era como que bailaban...Gracias Scorza. No he vuelto a ver, danza más magistral.

Voy llegando al final de este post, que mas que glosar la novela, resultó el contar mi experiencia en Cerro. Fin amigos. Gracias por llegar hasta aquí.

Saludos