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domingo, junio 24, 2012

Un Sábado



Hola amigos de Energicentro. Hoy como el post del último viernes, escribo sobre un tema no "baterilleril". Por mi trabajo, con frecuencia debo trasladarme a través Lima, la ciudad capital. Me tocó viajar en la llamada hora punta, entre las 7 y 9 de la mañana.

Bus articulado del Metroplitano.
Fuente: Wikipedia.
La ciudad a crecido vertiginósamente. Tiene una población estimada de unos 9 millones. La demanda por transporte es una de las prioritarias necesidades de la ciudadanía. El servicio de pasajeros requiere de urgentes mejoras, para hacerlo más grato a los usuarios. 

Mi experiencia del sábado se inicio, formando cola para abordar uno de los llamados Buses Metropolitanos. El gentío era abundante. La hora para muchos avanzaba y la necesidad de abordar alguna unidad, crispa los caracteres de más de un limeño. Delante mío, hacía su cola una estudiante quien portaba una maqueta de construcción. Era como un proyecto de restaurante. La construcción mostraba en sus paredes decorados con las figuras de las Líneas de Nazca. 

De pronto, llegó un bus, las puertas se abrieron y allí comenzó el tumulto. Hay quienes pierden la brújula y se olvidan del otro. Simplemente lo ignoran y a empujar y pujar por abordar. Un tipo raudo y a empellones, se abrió paso. Tropezó con la chica de la maqueta y lejos de pedirle disculpas expresó: "¡Quita tu tontería!".

Reproducción de una Línea de Nazca,
 en parque María Reiche,
distrito de Miraflores.
El bus partió con su cargamento de pasajeros. Yo me dije, si este se llenó pues vendrá otro. Total el mundo no se va a acabar... al menos todavía. Miré a la señorita de la maqueta y le expresé que su trabajo me parecía muy bonito. Le conté que soy devoto del conocimiento de las Líneas de Nazca y le iba explicando lo que sabía de ellas. Pregunté en que universidad estudiaba, me dijo que en el Instituto Toulouse Lautrec. Esto último me dio pie, para convesar del pintor del Molino Rojo y de su comtemporáneo Vincent Van Gogh.

Llegó un nuevo bus. Subí, también la chica de la maqueta. 

Llegué a mi destino. Terminé mi trámite. Como estaba cerca del Museo de la Nación y leí que había una muestra sobre Puruchuco (Ciudadela Inca, ubicada en Lima) y El Qapaq Ñam (Red de caminos Incas), pues ingresé. Habían muchas delegaciones escolares. Disfruté de las muestras, aprendí. Los Incas, habían logrado la construcción de una extensa red de vías que comunicaban todas las zonas del extenso Tahuantinsuyo, que era como se llamaba su imperio. Los caminos cruzaban llanuras, quebradas y zonas de nevados. La ingeniería Inca, se imponía al reto de la naturaleza.

Salí del museo y me dirigí al cruce de las avenidas Javier Prado. Al llegar al paradero del bus, observo un auto blanco que se había "cruzado" (estacionado) delante de una "combi", que es el vehículo de mas abundancia en la ciudad para el transporte de pasajeros. Creo en Centroamérica el vehículo recibe el nombre de "camioneta" y en otros lugares se les llama "busetas".

Del auto blanco, bajó una señora quien airadamente le reclamaba al chofer de la combi. Ella empuñaba un bastón, que por su forma, me parecía como los que usa el personal de policía. Unos transeúntes mencionaban que el chofer de la combi había sido él agresor. Manejaba como si el fuera el único presente en la vía. El tránsito se detuvo. Claxon y reclamos abundaron. No había ningún efectivo policial.

En el auto aparte de la señora que lo conducía, viajaban una niña y una señora de edad, quien también se bajó para increpar la conducta del chofer de la combi, cuyos pasajeros desconcertados, optaron por bajarse. La combi exhibía un chasis no muy santo. Raspones y abolladuras mostraba su carrocería, de seguro signos de muchos encontronazos con otros vehículos. 

El chofer con violencia, dio marcha atrás, esquivó al auto y se dio a la fuga. Oi ruido de vidrios rotos y un vehículo que a velocidad se perdía en el caótico tránsito.

Que pena la insensatez, la violencia y el irrespeto por el otro.

Quien escribió eso de: "La calle es una selva de cemento...", pues debió haber vivido experiencias como las que relato aquí.

Saludos amigos. Era algo que necesitaba contar. La historia en la urbe es dura, pero es necesario saberla para encarar la acción de mejora que nos tiene a nosotros como sus necesarios protagonistas.

sábado, mayo 14, 2011

Lima de 1900

Hola, buen día amigos. Aquí después de algunos días. Las gracias a los lectores que se allegan por Energicentro. Gracias también a los que participan con su comentario y consultas.

En anteriores oportunidades, he escrito sobre mi amigo el librero Jesús. El tiene su puesto de venta de libros en una galería de la calle Quilca, exactamente frente al local de El Averno. Ultimamente, el puesto de Jesús, va mas ordenado. Los libros están ubicados en sus estantes y hay cierto arreglo en cuanto a la temática. 

Jesús me ha dado una sorpresa. Me vendió un libro de 1900, editado por "La Acumulativa", empresa que emitía títulos valores aquí en Perú. El libro es una edición de aniversario y de seguro, se entregaba como obsequio a los clientes de La Acumulativa. Hay variedad de fotografías de Lima y Callao de inicios del siglo XX. Además hay material publicitario de los establecimientos comerciales de la época.

El papel en que está impreso es satinado, de buena calidad. A pesar del tiempo transcurrido, no está amarillento. La pasta es de cartón de un gramaje aproximado de 200. El libro se conserva empastado y cocido. Iré compartiendo con los lectores de Energicentro las vistas que figuran en el texto. Este material, es para mi el registro de la historia de la ciudad.

Saludos amigos

Portada del Libro

Lima en el año de 1900

Fachada del Senado. Actual local del Museo de la Inquisición

Publicidad de la época

Publicidad de la afamada Casa Welsch     

La Recordada Casa Welsch en el hoy: Jr. de la Unión

martes, marzo 13, 2007

Kafka , Lima y Las Baterías

Más de una vez, escuché la frase: "Si Kafka, hubiera nacido en el Perú, sería escritor costumbrista”

Cada vez estoy más convencido de lo anterior... la realidad de lo que ocurre en Lima, supera a cualquier ficción. Que interesa lo que Maynor Freyre o Sergio Galarza, puedan imaginar a la hora de escribir sus cuentos, lo que ellos describen en sus historias, son superadas de muy largo con lo que ocurre en las calles de Lima.

Me atrevo a escribirles, por que deseo compartirles mi visión de la ciudad. Hace ya casi tres años, un buen día me dijeron en el trabajo: "Solo laboras hasta hoy... firma tu carta de renuncia"... y en unos instantes, pasé a engrosar no la gloriosa, pero si la extensa lista de desocupados en el Perú.

...Ciertamente, me agarró frío. Me preguntaba: ¿y lo que declaran los libros de marketing?... eso de ir evidenciando las competencias, a fin de ser siempre atractivos para nuestros empleadores...

¿Y qué con lo de las actitudes proactivas?... de la capacitación continúa, de la identificación con la sinergia de la empresa, de los dos idiomas que manejas a la perfección, de la especialización... recordaba entonces la frase que un día me comentó Jorge (chocherita), de José Carlos Mariátegui: "En el Perú, si eres eficiente y capaz, no es suficiente garantía, para que conserves tu trabajo... así también es cierto, de que si eres un incapaz, no es suficiente motivo para que lo pierdas"...

Así que anduve deambulando por las avenidas, caminando cuadras de cuadras, para no gastar en pasajes, ya que, no tenía ingresos... claro estaba exagerando...

Había hecho yo "buenas migas" con la señorita Sarah, ciudadana china y responsable de exportaciones en una empresa fabricante de baterías para uso en electrónica... con ella logré amistad gracias a la magia de Internet. Yo le contaba de Macchupichu y Choquequirao, sobre César Vallejo y Manuel Scorza, pero sobre todo de Gabriel García Márquez... le contaba que uno de los personajes del Gabo, trabajaba en exportaciones, pero tenía tanto afición a la literatura, que al redactar facturas y conocimientos de embarque, los textos, le salían en verso.

Así que solicité ser comercializador de baterías para electrónica, de esas llamadas secas y que son compactas... les dije que yo no contaba con capital, tampoco tenía una empresa de distribución, puntos de venta, ni movilidad, pero si tenía pleno conocimiento del producto... ellos aceptaron... y me convertí en empresario... soy, distribuidor, despachador, vendedor, asesor técnico, etc... y así voy ya más de 25 meses.

Al visitar a mis clientes o entregar la mercadería, la mas de las veces, empleo la combi... paso gran parte del día montado en una de ellas. Y es lo que veo en la combi, lo que me hace pensar que Kafka está aquí en Lima.

Yo paro a la combi, abriendo cinco dedos... eso significa china... si el cobrador acepta, para... y me subo. Arranca la combi, como si fuera Shumacher quien estuviera al volante, alcanza 100 Km/h en menos de 10 segundos.

Suena un celular... no es el mío... es de quien va sentado junto a mí, contesta y dice: Ya llego en 10 minutos, estoy entrando al zanjón (vía expresa)... y yo me digo, le habrán cambiado el nombre a la Avenida Argentina... es que la combi está transitando por allí en este momento... que fácil es mentir...

La combi está llena, no obstante para, suben más pasajeros... me he llegado a convencer, de que el volumen interno de la combi es elástico... siempre se estira, aunque el exterior de la combi mantenga sus medidas invariables... ¿Será que ésta es la ley que estuvo buscando Einstein, para poder fusionar las cuatro fuerzas que interactúan en el universo?... eso de que dos cuerpos, pueden ocupar un mismo lugar en el espacio, en la combi, siempre se cumple... y que se sepa, no han recibido el premio Nobel por haber descubierto esa propiedad del universo.

Acelera la combi, los cuerpos de los pasajeros, se van hacia atrás, con fuerza... es la ley de la inercia... repentinamente, se cruza otra combi... la 1ra combi frena, los cuerpos de los pasajeros se van hacia adelante... nuevamente la ley de la inercia... me emociona ver que constantemente aprendo física mientras viajo... luego del frenazo, aceleración y nuevamente los cuerpos hacia atrás... frenazo y nueva aceleración y así por unas 5 veces... un pasajero de atrás, grita: ¿Qué pasa chofer, tu combi ha tomado anoche, que ahora está con ganas de vomitar?

Llego a mi paradero, me bajo, sigo mi camino... la combi sigue el suyo.

En la tarde me toca reparto... llevo mis baterías, éstas me gustan más que las que trabajaba hace tres años... es que éstas son mías, las abrazo... Nuevamente otra combi... destino Surco... y para allá voy. Estando en la Av. Tacna, una señora con niña en brazos, grita desesperada: Bajo, bajo... el cobrador, cierra la puerta... dice: "Éste no es paradero, hay policía y eso es una multa si baja aquí"... la mujer vuelve: Bajo, bajo... el cobrador y el chofer: No , no... La mujer grita: Bajo, carajo, mi hija se orina ¿o quiere que se orine aquí adentro?... ante tamaño argumento, la combi abre su puerta... me quedó la duda existencial, de si la niña se hubiera orinado allí entre los pasajeros.

Vamos ya por la Av. Arequipa... una chica dice: Bajo en Javier Prado... el cobrador pregunta: ¿Antes o después de Javier Prado?... la chica responde, ni antes ni después, en Javier Prado... yo me preguntaba ¿cómo será posible eso? si el "by pass" de Javier Prado, no lo permite... pero contra toda mi lógica, la combi paró en el mismo medio del by pass... o sea, bajo la Av. Javier Prado... me dije: Kafka, quedaste chico...

De regreso del despacho, necesitaba ir por otra ruta. Llevo siempre mi mochila, dentro va mi instrumento de medición, es que me gusta entregar las baterías probándolas una a una... llevo también ejemplares de mi pequeño periodiquito: El Baterillero. Al pretender subir a la combi, el cobrador me lo impidió... como me vio con mochila, pensó que era vendedor de galletas, lapiceros o cantador... esa vez si que me decaí un poco, no la depre, pero si el coraje... estaba inventando mi propio trabajo de baterillero y un desocupado más (ya que, eso son potencialmente muchos cobradores), era quien me obstruía... la verdad que los que venden en los microbuses, son héroes... pelear por que los dejen subir y luego luchar para que les compren. Ellos -los vendedores de las combis-, han hecho el trabajo que les tocaba a los gerentes de marketing de muchas empresas... son los que llevan el producto hasta las mismas manos del consumidor... que tal cadena de distribución... estoy seguro, que eso no lo inventan en Harvard ni en el Kellog Institute.

Y así voy, repartiendo mis baterías... pero sería un ingrato, sino menciono a Laura, mi esposa, ella me acompaña en la tarea... y es que tiene un corazón cinco estrellas.

Paro... gracias amigos por llegar hasta aquí...

Nota

Imagen de Kafka, tomado de : www.franskafka.de

Combi: Vehículo de transporte de pasajeros. En Colombia, se conoce como Busceta, En centroemérica como Camioneta.

China: Nombre que se le da en Peú a la moneda de 50 céntimos de Nuevo Sol.