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viernes, abril 25, 2008

(Imagen tomada de la web: javivicente.com)


Los Títulos de los Libros


Una de las motivaciones que me impulsan a querer leer un libro es el título que llevan. Y la verdad que hay títulos que nos hacen sonreir, otros son de asustar. Algunos crean misterio, y los hay también poéticos. Existen libros de títulos ingeniosos y finalmente, hay títulos que producen repulsa, pero aunque sea paradoja, si me motivan, los leo.

Por ejemplo uno que me causó repulsa, es: "Bolivar Enemigo Público No 1" del autor Herbert Morote. Este libro es de reciente edición, y en mi opinión, no aporta nada nuevo, a lo que se haya dicho ya antes en contra de Don Simón...yo me confieso admirador de Bolivar.

El Sr. Morote, publicitó el libro en cuanta oportunidad tuvo. Fue un auténtico marketero (no dicho en sentido peyorativo) de su escrito, pero Bolivar es Bolivar y el "Nunca perdió una guerra", slogan que figuraba en un camión de reparto, que yo de niño vi una vez.

"Boquitas Pintadas", de Manuel Puig, texto de autor argentino, que hasta ahora no he podido leer. Recuerdo que cuando preguntaba por el, no era rara una mirada de admiración de parte de otro "comensal" de libros. Hasta me parece haber visto en mas de un rostro una cierta sonrisa a lo monalisa.

"El niño que enloqueció de amor", libro de Eduardo Barrios, autor chileno, que escribió también El Hermano Asno. El relato cuenta el afecto que un niño siente por su maestra. Es un texto corto, y cuando lo leí, como que me desencanté...es que había buscado tanto al libro, que al tenerlo en mis manos, lo leí como en atracón, desde la primera página hasta la última, sin parar.

"La Hora Venticinco" de Virgil Gheorghiu...este texto me lo recomendó un amigo librero. Me fue algo dificil ubicarlo y cuando lo logré, su lectura me introdujo en lo que experimentaron los detenidos en los campos de concentración nazi. Es un relato sobre cuan destructora puede ser la bajeza humana.

"Las Estrellas Miran Hacia Abajo" este es un libro de título poético. Su autor es el Dr. Cronin. Cuando yo preguntaba por el, una señorita volteó hacia mi y me dijo: "Que título tan bonito"...y claro las estrellas están tan alto, que ya no tienen adonde alzar los ojos...entonces ellas miran hacia abajo. Creo que es como Dios, está tan alto, y mas alto que las estrellas, no obstante, mira a su creatura y le ha procurado un mundo donde las mariposas visten con tal fastuosidad, que ni el mismo Salomón pudo alcanzar tal lujo...entonces, como Diosito, no va a cuidar de su creación: El Hombre.

El día de ayer jueves, estaba donde una librera. Mientras conversaba con ella, entró una colega de profesión y preguntó: "¿Tienes el libro Carajo LLegué a los Cincuenta?", la amiga librera contestó: "No, pero tengo Mierda LLegué a los Cincuenta" ...En mi imaginación, me dije a mi mismo: Tu podrías intentar escribir: "Me Jodí, LLegué a los Cincuentaidos".

En otra ocasión preguntaba por el libro: Historia de la Prostitución y me respondieron que no lo tenían, pero a cambio me ofrecían Historia de los Burdeles. Recuerdo que de niño fui a una tienda, preguntando por dados. Era para jugar ludo o lo que llaman parchis. Una viejecita dueña de la tienda, me atendió y me dijo: "No vendo dados, pero tengo, casinos, yases, figuritas, trompos"...la señora me ofrecía las alternativas. Me cuentan que cuando alguna casera iba a comprar por ejemplo kerosene a su tienda, ella respondía: El kerosene se me acabó, pero tengo ron de quemar, alcohol, fósforos...la doña, aplicaba la venta por sustitución...algo así, hacía la librera, que indagada por mi sobre un libro, me ofrecía otro que en su opinión, trataba el mismo tema.

Recuerdo también, libros con títulos larguísimos, como este de García Marquez: La Increible y Triste de la Cándida Eréndira y su Abuela Desalmada. También títulos cortitos como: Viven.

Un libro que me demandó esfuerzo para poder encontrarlo, fue: Historia de la Estupidez Humana de Paul Tábori...este parece ser un libro de culto...tiene sus seguidores...leí un comentario sobre este libro en un diario de Lima, pero el columnista estaba totalmente perdido, ya que jamás encontré los relatos que el había anotado como existentes en la historia de Tábori. A este libro, lo encontré de casualidad, estaba como en un matorral, perdido con otros libros...como haciéndose el idiota, y quizas con su actitud, resistiéndose a que unos ojos se posen sobre sus hojas.

Y paro por ahora aquí, sino este texto va a resultar tan largo y pesado como una novela de esas que sirven para guión en la TV mejicana.

Saludos

Carlos el baterillero

2 comentarios:

Ursula dijo...

Una cosa curiosa esto de los títulos. Pueden decir mucho sobre un libro o sencillamente pueden no decir nada.
A mí sí me gustó "El niño que enloqueció de amor", debe ser que no tenía tanta expectativa como la tuya, me hizo recordar un poco a "Un mundo para Julius" de Bryce, aunque "El niño..." es anterior a Julius.

Saludos

Carlos el baterillero dijo...

Hola Ursula

Gracias por la visita.

Si, creo tienes razón. Me entusiasmé tanto con la búsqueda del libro de "El niño..." que al leerlo al galope, como que se perdió el encanto. Por eso no me gustan para nada esos métodos que te prometen leer un libro de 400 páginas en solo una hora...cuando me ofrecen ese producto, yo les digo: Soy lector, no una máquina de procesar textos.

Saludos
Carlos el baterillero