Por: Agustín Riu
Buen día baterilleros. Esta es una entrada de bibliografía en baterías y acunuladores de plomo. Aunque por el año de edición del libro, quizás deba anotar, que es sobre historia de baterías. En esta oportunidad, hago la glosa de un viejo texto cuya autoría pertenece al Ingeniero Agustín Riu, quien se dedicaba a la enseñanza técnica desde 1915. El escribió diversidad de textos de capacitación técnica como: Electrotecnica Industrial, Aritmética industrial, Grupo Motriz de los Automóviles, Electricidad Aplicada a la Radio Electrónica etc.
El libro que ahora comento, fue editado en el año de 1951... la lectura del texto, nos permite conocer como era el desarrollo de la industria de acumuladores en la década de los años 50, del siglo pasado. Eran las épocas en que se usaban las cajas de caucho y aun, las de vidrio, contenidas en cajas de madera tratada.
También por esos años, tanto de la industria automotriz, como en el de aplicaciones industriales, era intensívamente usada la batería de tres celdas o seis voltios. No se disponían de redes de distribución de energía eléctrica como las actuales. La Recarga de baterías, se practicaba con el uso de convertidores rotatorios, tubos al vacio y placas de cobre-aluminio.
El ensamble de baterías, requería de dispositivos como los peines metálicos para soldadura manual de los elementos. Todo el proceso de manufactura, era básicamente artesanal en la mayor cantidad de fábricas. En esos años, todavía era muy extendido el uso de separadores a base de madera tratada.
Algunas aplicaciones, requerían del uso de baterías, con placas de muy grueso espesor. Practicamente eran estructuras de plomo metálico. Recuerdo que un compañero, me explicaba, que ese tipo de placa, se "fabricaba" su propia materia activa, a medida que transcurría la vida útil de la batería. Otro compañero me comentó: "Esas son las baterías, que se fabrican, se ponen en funcionamiento, uno se muere y las baterías continúan dando servicio".
El texto del Ingeniero Riu, fue impreso en: Talleres Gráficos Fanetti, en 1951.
Amigos, aquí pongo punto final, a esta glosa del libro del Ingeniero Agustín Riu.
Saludos



